Las visas B son las visas más comunes solicitadas por ciudadanos de países extranjeros. La visa de “visitante” es una visa de no inmigrante para quienes desean ingresar a los Estados Unidos temporalmente por negocios (B-1)o por placer/ tratamiento médico (B-2). La visa B-1 es una visa muy práctica, ya que permite todas las siguientes actividades: asistir a reuniones de negocios, comprar propiedades, negociar y firmar contratos, reunir y completar pedidos, completar encuestas de mercado, litigar, emprender investigaciones independientes, asistir a conferencias, seminarios, convenciones o cursos cortos de capacitación, compra de equipos entre otros. También se puede combinar con el turismo, la visa que se otorga es una B-1/B-2 (visa de turista) que permite una combinación de ambas.

Excepto en circunstancias muy limitadas, la solicitud de visa B-2 se presenta en un consulado o embajada de los Estados Unidos en el extranjero. SMA Law Firmse especializa en preparar al solicitante para la entrevista consular, evaluando la situación particular de cada solicitante, preparar los paquetes de solicitud para clientes, llenar todos los formularios, evaluar la situación única del solicitante y ayudarlo a prepararse para su entrevista con un funcionario consular.El escrutinio ha aumentado exponencialmente en los últimos años y un mayor porcentaje de solicitantes de visa B-2 están siendo rechazados. Es por eso por lo que se recomienda prepararse para la entrevista con un abogado experimentado.

De conformidad con la ley de Inmigración y Naturalización, se presume que un extranjero que solicita una visa para ingresar a los Estados Unidos tiene intención de inmigrante, lo que significa que NO tiene la intención de permanecer solo por más del tiempo asignado por el oficial consular (generalmente de una semana a un máximo de seis meses), pero más bien, tiene la intención de permanecer el mayor tiempo posible. Por lo tanto, el extranjero que busca la visa tiene la carga de demostrar que no tiene la intención de inmigrar, lo cual se logra presentando a los Estados Unidos la mayor cantidad de documentos posible, es decir, evidencia abrumadora, para refutar la intención presunta. Los funcionarios consulares de los Estados Unidos tienen un amplio margen de discreción para denegar una solicitud de visa y pueden denegar una solicitud de visa por cualquier motivo o sin motivo alguno.

Algunos de los documentos que requerirá un funcionario consular incluyen prueba de estabilidad económica, ingresos, ahorros, empleo, vínculos familiares, prueba de planes de viaje definitivos y prueba de que el solicitante debe regresar a su país de origen. Como esto puede ser altamente subjetivo, es importante analizar cada caso individualmente para identificar tanto fortalezas como debilidades y presentar el caso lo más sólido posible.Por lo tanto, es de suma importancia que el extranjero consulte con un abogado familiarizado con el proceso para evitar que esto suceda. Una vez que un solicitante se le haya rechazado una solicitud de visa B-2, hace que sea mucho más difícil tener una solicitud aprobada en el futuro.